Confessions of an ordinary day

Apego


Los seres humanos se apegan a tantas cosas… se hacen voluntariamente esclavos de sus apegos, dejan de vivir sus propias vidas, por medio de sus propias insatisfacciones, dejan de esforzarse por encontrar el verdadero valor de las cosas, y se auto-condenan por sus fracasos, o mas bien, se auto-imponen el fracaso por sus frustraciones.

Los seres humanos se apegan facilmente a las personas, cuando comienzan a desear con sus más nobles sentimientos el bienestar para alguien más, olvidando que esas personas aspiran su propio bienestar. cuando desean el éxito para alguien más, pero ignoran que esa persona tiene su propia concepción del éxito. Anhelan cosas para esa persona, sin tomar en cuenta que esa persona anhela sus propias cosas… que la “mejor vida” para ellos, no es la que pueden concibir en sus mentes, sino, la que cada quien quiere para sí mismo. Se apegan a las personas, y cuando esta persona no hace, piensa o actúa según sus grandes planes, se sienten traicionados, sienten que estan tirando por la borda toda su vida y que jamás seran felices… olvidando una vez más que esa persona seguirá su propio camino a la felicidad, no el que nosotros deseemos que camine.

Los seres humanos se apegan a cosas, se apegan a sus casas, a sus carros, a una prenda especial, le adhieren un sentimiento de valor, por diversas razones. Cosas que en un momento de sus vidas los hicieron sentir realizados, cosas que marcaron el inicio de una etapa, que guardan un valor sentimental por quien se los dio, cosas que muchas veces, no son más que una caja llena de papeles y polvo. Se apegan a cosas y sienten que allí está todo el valor de sus vidas.
Muchos seres humanos se apegan a cosas como el dinero también… allí ponen todo su futuro y no creen fuera posible la vida con menos. Pensarlo es casi un sacrilegio y vivirlo, sería pues, sus muertes en vida. Perderían con él todas sus ganas de vivir, de luchar, de sonreír, que para mí, es la mas valiosa.

Los seres humanos, también, se apegan a situaciones, a circunstancias, a anhelos. Se apegan a la posibilidad, aunque a veces remota de lograr que cosas pasen, y cuando no pasan, se destruye cualquier otra posibilidad de reemplazo.
A veces, se apegan tanto a estas circunstancias o vivencias, que aunque en un momento ya no les dé felicidad… no renuncian nunca. Lo asumen como algo esencial para que las cosas puedan ser y existir… y a veces… como lo único viable para sus vidas.

Lo triste es todo lo que abandonan los seres humanos que se apegan a personas, cosas o circunstancias.
Lo lamentable es todo lo que sufren los seres humanos que olvidan que todo es parte de la vida, que todo es para nosotros, pero que nada nos pertenece.
Lo increíble y maravilloso sería… ver, amar, sentir y vivir… conscientes de que cada cosa forma un concepto y constituye una experiencia en cada uno… y que cada quien tiene el mismo derecho.

/mmc, 25 mayo 2011

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